Juan Manuel Silva y su navegante, Rubén García,
repararon la suspensión de la Amarok y ya están camino a Iquique para
terminar la etapa.
Venía realizando un excelente Dakar, pero la competencia más extrema del planeta hoy le mostró gran parte de su fiereza a Juan Manuel Silva, que debió para poco después de haber comenzado el especial de la novena jornada para reparar la suspensión de la Amarok.
El piloto de la Legión Argentina SpeedAgro debió hacer un alto en el especial en las primeras horas de la tarde, después de partir desde Antofagasta, y estuvo hasta las 00.20 del miércoles para poder emprender nuevamente la marcha.
El objetivo del chaqueño y de su navegante es llegar a Iquique antes de las 8 de la mañana, para seguir en carrera rumbo a Arica, en lo que será la última etapa dentro de Chile. Le espera una larga noche al Pato, al volante de la Amarok, pero tiene el empuje de toda su gente.
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